Un periodista del diario El Pais encontro algunas opiniones de corredores de Cali.
"Inicialmente, los organizadores de este deporte clandestino escogieron la Avenida Cañasgordas pues, según ellos, no representa riesgo para las personas que allí compiten. “Es una carretera que a esa hora no es transitada. Tiene dos carriles, está bien iluminada y es una línea recta. Por eso es la más propicia”, asegura Daniel, un administrador de empresas que desde hace más de diez años acude a los piques. Sin embargo, no todos los automovilistas comparten esta opinión. Para Alvaro Mejía los piques clandestinos representan un riesgo para quienes compiten como para las personas que transitan por estas vías. “Qué tal si se revienta una llanta o si se presentan otro problema, no se tienen nada preparado para afrontar una emergencia. Además, esa mezcla de licor, drogas y timón es mortal. Puede que durante los piques, por suerte, no se han presentado accidentes, pero después de ellos algunas personas que estuvieron allí se estrellan a los pocos minutos de su partida”, indicó Mejía, quien organiza carreras legales en pistas oficiales denominadas Cuarto de Milla". Para muchas personas este deporte es muy peligroso sin embargo quienes lo practican piensan todo lo contrario y afirman "es peligroso cuando no se tiene experiencia" lo cual pone a muchos a pensar.
miércoles, 12 de marzo de 2008
martes, 11 de marzo de 2008
Una noche de piques
Este relato fue realizado por un reportero del periódico El país en una página de Internet
"La adrenalina brilla en las gotas de sudor que mojan la piel trigueña de Sarria. Su corazón late al compás de las revoluciones que aceleran el motor de su Mercedes modelo 66 para alcanzar, en menos de un minuto, 160 kilómetros por hora. Las manos aferradas al timón. El cambio en primera, el pie derecho hundido hasta el fondo del acelerador mientras el otro pie toca sutilmente el ‘clutch’. Todos sus órganos esperan la señal: un hombre con los brazos en alto, parado a pocos centímetros entre el Mercedes con una cobra pintada en el capó y su competidor de turno, cuenta hasta tres y baja los brazos. En fracciones de segundo los bólidos arrancan. Una multitud hace vibrar los equipos de sonido de sus carros mientras observa el resultado de la carrera. A ambos lados de la carretera, invadiendo la vía, hay una fila de carros en espera que en muchas ocasiones puede pasar de 30 automotores. Las personas se amontonan en la berma y por un instante dejan de conversar para fijar su mirada en la improvisada pista de carreras en que han convertido la vía Cañasgordas, frente al Club Comfandi. No han pasado más de quince segundos cuando la primera carrera de la noche ha terminado. El Mercedes, conducido por Sarria, un mecánico que lidera estas competencias, cruzó primero los 400 metros que deben correr en los piques. De un momento a otro, cuando están a punto de hacer otro pique, el ambiente festivo se suspende en el aire. El ulular de las sirenas policiales hace que se inicie otro tipo de carrera: el de la huida. La mayoría logra escapar del control policial, sólo quedan pocos carros, cuyos propietarios son multados por exceso de velocidad o invasión de la vía. Pasan unos minutos y una estación de gasolina es el nuevo epicentro. En ese sitio planean un nuevo punto para continuar. La noche, cargada de emociones e incluso de peligros, no ha terminado. Este relato comenta, como es una agitada noche de piques callejeros en Cali además hace evidente como es de complicado controlar los piques ilegales en Cali.
"La adrenalina brilla en las gotas de sudor que mojan la piel trigueña de Sarria. Su corazón late al compás de las revoluciones que aceleran el motor de su Mercedes modelo 66 para alcanzar, en menos de un minuto, 160 kilómetros por hora. Las manos aferradas al timón. El cambio en primera, el pie derecho hundido hasta el fondo del acelerador mientras el otro pie toca sutilmente el ‘clutch’. Todos sus órganos esperan la señal: un hombre con los brazos en alto, parado a pocos centímetros entre el Mercedes con una cobra pintada en el capó y su competidor de turno, cuenta hasta tres y baja los brazos. En fracciones de segundo los bólidos arrancan. Una multitud hace vibrar los equipos de sonido de sus carros mientras observa el resultado de la carrera. A ambos lados de la carretera, invadiendo la vía, hay una fila de carros en espera que en muchas ocasiones puede pasar de 30 automotores. Las personas se amontonan en la berma y por un instante dejan de conversar para fijar su mirada en la improvisada pista de carreras en que han convertido la vía Cañasgordas, frente al Club Comfandi. No han pasado más de quince segundos cuando la primera carrera de la noche ha terminado. El Mercedes, conducido por Sarria, un mecánico que lidera estas competencias, cruzó primero los 400 metros que deben correr en los piques. De un momento a otro, cuando están a punto de hacer otro pique, el ambiente festivo se suspende en el aire. El ulular de las sirenas policiales hace que se inicie otro tipo de carrera: el de la huida. La mayoría logra escapar del control policial, sólo quedan pocos carros, cuyos propietarios son multados por exceso de velocidad o invasión de la vía. Pasan unos minutos y una estación de gasolina es el nuevo epicentro. En ese sitio planean un nuevo punto para continuar. La noche, cargada de emociones e incluso de peligros, no ha terminado. Este relato comenta, como es una agitada noche de piques callejeros en Cali además hace evidente como es de complicado controlar los piques ilegales en Cali.
sábado, 8 de marzo de 2008
Competencias Callejeras, ilegales y peligrosas
En un número cada vez más grande, muchos pilotos en vehículos con motor modificado, se toman las calles y avenidas de la ciudad para enfrentarse en competencias a toda velocidad. "La versión de que las cinco personas que fallecieron en el corregimiento de Villagorgona, en Candelaria, apostaban carreras con los ojos vendados, puso sobre la mira de las autoridades el deporte ilegal y peligroso de las competencias clandestinas de velocidad". Esto es lo que sucede, cuando se practica de forma ilegal e irresponsablemente este deporte, accidentes, perdidas humanas y económicas.
Esta actividad se viene realizando desde hace muchos años en Colombia.
Esta actividad se viene realizando desde hace muchos años en Colombia.
viernes, 7 de marzo de 2008
Peor accidente de piques en el mundo
Este accidente deja ver claro que a pesar de que muchas veces se tengan todas las normas seguridad activas, en muchos casos no todo sale como lo planeado y suceden catastróficos accidentes como este.
martes, 4 de marzo de 2008
Cuarenta piques por noche
Este relato fue escrito por un periodista del periódico "El País" el 2 de marzo de 2008.
"Cuarenta piques por noche Generalmente en una distancia de 400 metros, los piques se producen entre dos o tres vehículos simultáneamente, pero lo más frecuente es que sea entre dos carros, "máximo tres", dice Andrés un joven participante de Cali, quien aprovecha la oportunidad para renegar de la falta de interés por este tipo de deporte que tienen las autoridades, y dice que "se hace en la autopista por falta de una pista; en todas partes hay una menos aquí", se queja al tiempo que emprende una enumeración de los sitios benditos con un espacio para los piques: "Antigua carretera a Yumbo, Av. Pasoancho, Autopista Sur".La dinámica del asunto se resume en "vueltas y descansos", según deja saber Andrés. Es decir, entre cada competencia hay espacios para dejar enfriar un poco la máquina. "En una noche una persona puede picar entre cuatro y ocho veces, pero entre todos los participantes se dan entre treinta y cuarenta piques en una noche", contabiliza". Con este artículo se deja ver que para poder ser un participante de este deporte hay que tener buenos ingresos económicos.
Este relato fue escrito por un periodista del periódico "El País" el 2 de marzo de 2008.
"Cuarenta piques por noche Generalmente en una distancia de 400 metros, los piques se producen entre dos o tres vehículos simultáneamente, pero lo más frecuente es que sea entre dos carros, "máximo tres", dice Andrés un joven participante de Cali, quien aprovecha la oportunidad para renegar de la falta de interés por este tipo de deporte que tienen las autoridades, y dice que "se hace en la autopista por falta de una pista; en todas partes hay una menos aquí", se queja al tiempo que emprende una enumeración de los sitios benditos con un espacio para los piques: "Antigua carretera a Yumbo, Av. Pasoancho, Autopista Sur".La dinámica del asunto se resume en "vueltas y descansos", según deja saber Andrés. Es decir, entre cada competencia hay espacios para dejar enfriar un poco la máquina. "En una noche una persona puede picar entre cuatro y ocho veces, pero entre todos los participantes se dan entre treinta y cuarenta piques en una noche", contabiliza". Con este artículo se deja ver que para poder ser un participante de este deporte hay que tener buenos ingresos económicos.
"Cuarenta piques por noche Generalmente en una distancia de 400 metros, los piques se producen entre dos o tres vehículos simultáneamente, pero lo más frecuente es que sea entre dos carros, "máximo tres", dice Andrés un joven participante de Cali, quien aprovecha la oportunidad para renegar de la falta de interés por este tipo de deporte que tienen las autoridades, y dice que "se hace en la autopista por falta de una pista; en todas partes hay una menos aquí", se queja al tiempo que emprende una enumeración de los sitios benditos con un espacio para los piques: "Antigua carretera a Yumbo, Av. Pasoancho, Autopista Sur".La dinámica del asunto se resume en "vueltas y descansos", según deja saber Andrés. Es decir, entre cada competencia hay espacios para dejar enfriar un poco la máquina. "En una noche una persona puede picar entre cuatro y ocho veces, pero entre todos los participantes se dan entre treinta y cuarenta piques en una noche", contabiliza". Con este artículo se deja ver que para poder ser un participante de este deporte hay que tener buenos ingresos económicos.
Este relato fue escrito por un periodista del periódico "El País" el 2 de marzo de 2008.
"Cuarenta piques por noche Generalmente en una distancia de 400 metros, los piques se producen entre dos o tres vehículos simultáneamente, pero lo más frecuente es que sea entre dos carros, "máximo tres", dice Andrés un joven participante de Cali, quien aprovecha la oportunidad para renegar de la falta de interés por este tipo de deporte que tienen las autoridades, y dice que "se hace en la autopista por falta de una pista; en todas partes hay una menos aquí", se queja al tiempo que emprende una enumeración de los sitios benditos con un espacio para los piques: "Antigua carretera a Yumbo, Av. Pasoancho, Autopista Sur".La dinámica del asunto se resume en "vueltas y descansos", según deja saber Andrés. Es decir, entre cada competencia hay espacios para dejar enfriar un poco la máquina. "En una noche una persona puede picar entre cuatro y ocho veces, pero entre todos los participantes se dan entre treinta y cuarenta piques en una noche", contabiliza". Con este artículo se deja ver que para poder ser un participante de este deporte hay que tener buenos ingresos económicos.
domingo, 2 de marzo de 2008
Piques Callejeros, velocidad al filo de la medianoche
Segun un reportero del periodico "El tiempo" de Colombia esto fue lo que encontro al hablar con un competidor de piques:
Los piques tienen toda una vida, 25 o 30 años", dispara Alberto X, un joven corpulento que figura como uno más entre la fauna que se reúne las noches de todos los miércoles en la bomba Texaco de Yumbo. "Mi viejo venía a picar", remacha con orgullo. Alberto –llamémoslo así de manera rapida, para evitarle problemas- comenta que estos eventos tienen lugar, casi siempre, en la Autopista Simon Bolivar, via Cali-Jamundi, vía Cañas Gordas entre otras. "Antes era los jueves, y ahora los miércoles", informa.La hora aproximada de inicio de esta actividad ronda la media noche, alrededor de las 12:30 am o 1:00 am. Nos permitimos reproducir la declaración textual de Alberto, para no restar espíritu callejero a un reportaje que se nutre de la calle: "Más que todo está la gente que le gusta la vaina y preparan sus carros (para picar), y los manes que le roban el carro a la mamá y son los que joden la vaina". Alberto –apenas sobre la veintena- está rodeado de tres compañeros contemporáneos que apoyan su declaración. Uno de ellos da cuenta de que la edad de los piqueros está entre 18 y 45 años. "En su mayoría son carros pequeños de alta cilindrada", comenta, "predominantemente Corsa, Fiesta, Ka, Civic, Fiat Uno, Chevette", siendo el Corsa el modelo más utilizado. "Todos son mejorados mecánicamente, y solo algunos en carrocería", aporta el amigo de Alberto.
Los piques tienen toda una vida, 25 o 30 años", dispara Alberto X, un joven corpulento que figura como uno más entre la fauna que se reúne las noches de todos los miércoles en la bomba Texaco de Yumbo. "Mi viejo venía a picar", remacha con orgullo. Alberto –llamémoslo así de manera rapida, para evitarle problemas- comenta que estos eventos tienen lugar, casi siempre, en la Autopista Simon Bolivar, via Cali-Jamundi, vía Cañas Gordas entre otras. "Antes era los jueves, y ahora los miércoles", informa.La hora aproximada de inicio de esta actividad ronda la media noche, alrededor de las 12:30 am o 1:00 am. Nos permitimos reproducir la declaración textual de Alberto, para no restar espíritu callejero a un reportaje que se nutre de la calle: "Más que todo está la gente que le gusta la vaina y preparan sus carros (para picar), y los manes que le roban el carro a la mamá y son los que joden la vaina". Alberto –apenas sobre la veintena- está rodeado de tres compañeros contemporáneos que apoyan su declaración. Uno de ellos da cuenta de que la edad de los piqueros está entre 18 y 45 años. "En su mayoría son carros pequeños de alta cilindrada", comenta, "predominantemente Corsa, Fiesta, Ka, Civic, Fiat Uno, Chevette", siendo el Corsa el modelo más utilizado. "Todos son mejorados mecánicamente, y solo algunos en carrocería", aporta el amigo de Alberto.
sábado, 1 de marzo de 2008
Los Piques, Infantilismo al Volante
Las personas que realizan los piques son un fenomeno que nos permiten ver el grado de inmadures de estas personas. Aseguran que la sociedad no los comprende, que es una neesidad de adrenalina y cosas asi, pero en realidad son gente rechazada que quiere formar parte de algo y esto es lo mas facil para hacer a alguien sin ningun talento: compras el fiat uno, le pones el espoiler, las cornetas, te aplicas productos en el pelo, te sirves un trago y a manejar. Aunque en Cali esta practica tambien es muy comun encontre un documental grabado en Caracas, Venezuela.
Por favor observa este video:
www.youtube.com/swf/l.swf?video_id=VM4UcM7bh9I&rel=1&eurl=http%3A//papeltuale.wordpress.com/2007/01/28/los-piques/&iurl=http%3A//i.ytimg.com/vi/VM4UcM7bh9I/default.jpg&t=OEgsToPDskLupThlvbT4FpC2KMJ9-2Rp
Por favor observa este video:
www.youtube.com/swf/l.swf?video_id=VM4UcM7bh9I&rel=1&eurl=http%3A//papeltuale.wordpress.com/2007/01/28/los-piques/&iurl=http%3A//i.ytimg.com/vi/VM4UcM7bh9I/default.jpg&t=OEgsToPDskLupThlvbT4FpC2KMJ9-2Rp
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